Y así, sin previo aviso, sin compasión...te marchas nuevamente...y tras tu partida queda un vacío en el alma, un dolor incontenible, un caudal de lágrimas que botan cada noche y mueren en la soledad de una almohada que guarda entre sus plumas los susurros de tu nombre...
Duele, sangra, arde...
Un corazón mutilado eso es lo que tengo en el pecho, un órgano desgarrado, pisoteado, ignorado; un órgano que guardó y alimentó durante meses un amor incondicional...que no lo dejó morir, que lo ocultó a los demás, incluso a mi misma...y llegado el momento oportuno lo dejó libre, más, habría sido mejor mantenerlo oculto y no haberlo expuesto a ser dañado otra vez y otra y otra...
Fueron tantas las heridas, que ya no sé si alguna vez podrá sanar...no importa que su coraza se vea firme...es lo que se esconde detrás de ella lo que en realidad duele...Mi corazón y yo nos hemos mimetizado...ambos lucimos una coraza, pero muy pocos han logrado ver las heridas que ocultamos...detrás de un latido...un dolor...detrás de una sonrisa...una lágrima.
K.
La Mujer de los Recuerdos...
La Mujer de los Recuerdos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario